Aplicar técnica de priorización MoSCoW

La técnica de priorización MoSCoW es una muy buena manera de enfocarse en el valor del negocio pues permite centrarse en las necesidades reales en lugar de las características “ideales” que “podría tener”, pero que no son imprescindibles.

Los proyectos se enfrentan a un presupuesto y un marco de tiempo limitados.

La necesidad de priorizar está estrechamente relacionada con la entrega de un MVP, un producto mínimo viable, que se puede probar en el mundo real antes de seguir añadiendo funcionalidades.

Tras aplicar MoSCoW, nuestro producto mínimo aceptable es el que contiene todas las historias de usuario con la letra M (Must have).

El producto deseable sería aquel que contiene todas las historias de usuario M (Must have) y S (Should have), y el producto ideal es la que contiene todas las historias de usuario M (Must have), S (Should have) y C (Could have).